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Lalo Cañada

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Era en la calle Nueva, donde yo  iba muchas veces a estudiar..  Era en el número cuatro de esa calle y en la última  planta,  donde se hospedó Lalo.

Lalo era Fernando Aladro Cañada Lucas, conocido también por Cañada, Fue primero un compañero de los primeros años de los sesenta, cuando estudiábamos ingeniería en la Escuela  de Industriales del callejón del Tinte.

Mas tarde la que ahora es Escuela Superior de Ingeniería Industrial,  se traslado entonces a la calle Sacramento, cerca del Parque Genovés y allí continuamos hasta la finalización de la carrera.

La casa no era talmente una pensión, sino una casa de las que algunas, en el Cádiz de esa época, se dedicaban al hospedaje de estudiantes foráneos.

Han pasado muchísimos años desde entonces, tantos que se me hace dificil recordar algunos detalles y pormenores de los vividos aquelos años de principos de los sesenta

La casa,  poseía un estupendo balconaje de los que tanto abundan en Cádiz. Todos los balcones daban al paseo de Canalejas, justamente en la vertical del desaparecido Restaurante Café El Español.

Este Restaurante muy conocido, era lugar de reunión de aficionados a los toros y al flamenco. Los dueños del Restaurante vivían en la puerta de al lado de la misma planta.

Lalo me decía que la hija de los dueños coqueteaba con él a veces, al estar su balcón a la izquierda del de ella, si nos situamos mirando al mar...La chica cuyo nombre no recuerdo, regentó en la misma calle al lado del café,  una libreria demominada Dulcinea.

Los que le alquilaban la habitación a Lalo , con el que cohabitaban, eran una pareja y la madre de ella, una señora mayor llamada doña Encarnación, señora de cierto mal genio a la que el marido de la hija solía sdliviantar, por tal de oír a la pobre señora, que también era muy hartible (1).
Al marido de la señora, de edad como de cincuenta y tantos, le llamábamos Don Fernando, hombre curtido en la calle, pendenciero de boquilla, típico fanfarrón, ambicioso sin capacidad, no daba un palo al agua. Casi siempre gracioso cuando algo ebrio, y seco y reservado cuando sobrio.

Lalo al principio frecuentaba la compañía de la colonia ceutí en Cádiz , que era abundante en esos años, donde se estudiaba Medicina o  Industriales o Náutica.

Pronto Lalo se ambientó en el mundillo musical de esa época y conectó con una pandilla de amigos y formó el grupo The Hapy Boys. Era el año 1962.
En este grupo que apareció y duró solo un año, en un principio lo formaron Nono Abalo como cantante y batería , Manolo Cuesta como guitarra rítmica, Paco Cappa como contrabajo y Lalo Cañada como guitarra solista.

Al año siguiente siguen todos menos Manolo Cuesta, que es sustituido con el mismo instrumento por José Mari Santamaría, llamándose entonces los Halcones.

Pronto se cambiarían el nombre de nuevo y seran  los Simun, nombre con el que alcanzaron éxitos indiscutibles y cierta fama en la región hasta su desaparición.
Sin duda Lalo era el alma del grupo, admirado por muchos gaditanos del mundillo musical de aquellos años, todos muy jóvenes.Me llegó a decir que el famoso grupo Los Pekenikes se interesaron por contratarlo, lo que da idea de la calidad de su punteado.

Mi relación con el guitarrista no era a través de la música y si a través de la carrera y de cierta afición común por los temas de ciencia ficción y los fenómenos paranormales,  muy en boga entonces y al que ambos éramos aficionados.

Recuerdo muchas noches de veladas en Nueva 4 , estudiando Termodinámica,  Hidráulica o Resistencia de Materiales. En los descansos nos gustaba hablar de chicas, de fenómenos paranormales o de proyectos de futuro. A Lalo le gustaba hablar de todo. No bebíamos, pero si fumábamos sin parar, paquetes de Bisonte o Chester, más de los primeros.

Los éxitos de Los Simun eren continuos y les salían contratos por los pueblos de la provincia y hasta a otras capitales andaluzas.

Tenían Los Simún muchos seguidores, amigos aficionados y algunos vinculados a otros grupos de Cádiz’. Entre los grupos hubo uno que llegó a competir y rivalizar con Los Simun como fue los Abunai.

Recuerdo la rivalidad que se creó en Cádiz entre ambos grupos. De tal manera, que se llegó a celebrar actuaciones de ellos y otros grupos en el Teatro Falla.

En el verano de 1964 yo me fui a las milicias universitarias y él que se libró de la mili por" poseer" más dioptrías de la cuenta, se dedicó todo el verano a hacer galas con su grupo por toda la geografía andaluza.

En septiembre del mismo año volvemos a los estudios ya matriculados en el último curso de la carrera y de nuevo en verano del 65 se repite la misma historia, segundo verano de milicias yo y galas de los Simún él..

Después de aquel verano ya  nos vimos solo para comentar y hablar sobre el proyecto de fin de carrera que defendimos a pricipios del año siguiente ante Don Miguel Borrero Vazquez,  catedrático de mecánica.

.Lalo conoció a su novia en Sevilla., de la que estuvo enamoradísimo desde el primer día..En ese tiempo coincidimos en la ciudad hispalense donde ambos trabajamos,  aunque fue por poco  tiempo.

El se casó con su bellísima Carmen y se fue a Ceuta,  dode trabajó como responsable técnico de una planta potabilizadora de agua, Al poco tiempo yo me venia a Cádiz., ejerciendo lo que me gustaba que era la enseñanza.

Alguna vez vino a Cádiz despues de algunos años y nos vimos y nos contamos como nos iba en la vida,

Recuerdo una de las veces en el Cantábrico o en Isecotel , con el pesimismo que le caracterizaba desde siempre. En aquella ocasión me hablaba de una india  en Ceuta y de la que se había enamorado perdidamente.Era  entonces principios de la década de  los setenta.

Nos vimos algunas veces en la playa de Cádiz en los ochenta,  pero dejé ya de verle..Todos sabemos que los avatares de la vida nos aleja sin desearlo.

En Abril de 2006 contactamos a través del , Chat de Facebook. Hacía más de dos décadas que no nos veiamos. Lalo me cuenta entonces que se había separado de su mujer y las hijas no hacian por verle.

Hacia unos años que vivía solo en Granada. Era entonces funcionario técnico en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Percibi  en el cierta mania persecutoria  y noté que sentía nostalgia de aquel Cádiz de los 60, al que tanto recordó siempre. . Me decía que al jubilarse le gustaría vivir en Cádiz, donde sabia que contaba con incondicionales amigos entre los que me incluía, naturalmente.

Una de esas noches de las que hablábamos me dijo que se sentía muy triste, porque su hija que ejercía medicina en Barcelona no le escribía ni le llamaba, que sabia que era abuelo,  pero que no conocía a su nieto.

Preocupado  desde siempre por la vista me dijo que se quería operar y que iba a someterse al protocolo preoperatorio.

Noches más tarde, siempre a través de Facebook, me dijo preocupado que en las pruebas del preoperatorio para la intervención de la vista, le habían detectado una sospechosa mancha en un pulmón.

A los pocos días, otra noche conectado me dijo : Manolo esto marcha mal, me detectan un cáncer en el pulmón derecho. Hablábamos casi todas las noches, y así casi un mes.

Después dejó de entrar en internet.

Una mañana de principios de Septiembre de ese mismo año de 2006,  recibi una llamada de su hermana a la que yo no conocía y me dio la noticia que yo  casi esperaba.: Falleció Lalito.

(1) Lease jartible=pesado/a , que insiste mucho en algo

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